Hay gente a la que, cuando despierta cada mañana frente a su dinero y sus posesiones, no le falta nada. Solo un dia de su vida... Y yo no tengo dias que perder ni que regalar. Tengo dias para vivir, para sentir, para disfrutar. Que ya no me cuento historias ni se las cuento a nadie. Y que desde que te has ido, la bailo igual contigo que sin ti.

DE VEZ EN CUANDO LA VIDA

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