Hay gente a la que, cuando despierta cada mañana frente a su dinero y sus posesiones, no le falta nada. Solo un dia de su vida... Y yo no tengo dias que perder ni que regalar. Tengo dias para vivir, para sentir, para disfrutar. Que ya no me cuento historias ni se las cuento a nadie. Y que desde que te has ido, la bailo igual contigo que sin ti.

MONOLOGO DE LA AGRADO

Quizas una de las mejores escenas de la pelicula Todo sobre mi Madre de Almodovar

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